domingo, 20 de junio de 2010

Una parte en mi cabeza me dice que si me deshago de todo esto talves algún día podre estar riendome de esta hermosa obsesión. Algúnas veces hago caso a mi subconsciente, pero todo termina como empezó. Mirandote a los ojos, y tú sin darte cuenta manipulandome a tu antojo, todo es perfecto, pero llega el punto en el que se tiene que despertar, lamentablemente. Entonces siento que el corazón me reprime el pecho con gran fuerza sin respirar hasta asfixiarme, muchas veces maldigo hacia el viento como si los demás tuvieran la culpa de mi desgracia, después me tranquilizo un poco, solo un poco; y analizó como sería todo sin ti, ¿qué haría sin ti? No pasa en mi vida más de dos ó tres minutos sin que tu recuerdo me acompaña y siempre la misma pregunta ¿qué voy a hacer sin ti? Todo esto me consume por dentro poco a poco, haciendo todo mucho mas doloroso de lo que ya es. Sé que no soy la única que alguna vez se ha sentido así, y muchos pueden tratar de entenderlo, pero no muchos logran realmente entenderlo si no lo viven en sangre propia. No puedes saber la triste soledad que me acompaña a diario, las horas parecen no pasar, todo va tan lento, estos minutos que paso son interminables, estos deseos de llorar que me acompañan, esta soledad que no me deja, esta impotencia ante esta situación que parece ser mi única compañía, también parecen ser mis únicas amigas. Todas las noches me dan ganas de hasta morir sin ninguna compasión, en silenció. No puedo decir que con dolor, ya que ese dolor lo vivó no estando muerta. Querido hermoso, ¿cambiara estó alguna vez?, ¿habrá un cambio? Pero un cambio verdadero, no como los que yo tengo que me resigno a la realidad, pasán varios segundos y me arrepiento de corazón por tan si quiera haberlo pensado. No hay nadie que me conozca de verdad, cuando habló con una persona, y esta me hace la pregunta de oro: "¿estas bien?". Yo respondó con el tipíco: "si, estoy bien", mientrás espero que ese alguien diga, "no, no lo estás". Nadie, nadie me ha hecho sentir tan especial y amada, siempre estás dándole alegría a mí vida haciendo que el sol brille con más intensidad.