Aprendiendo poco a poco, dando al tiempo su lugar, disfrazandose de locos a ojos de todos los demas. Sin darse nunca la espalda, leyendo del corazón, que empatar puede significar que ganen dos. Tal vez lloré, o tal vez reí, tal vez gané, o tal vez perdí, ahora sé que fui feliz, que si lloré, también amé, puedo vivir, hasta el final, a mi manera.